Empleamos únicamente formatos digitales, de preferencia ficheros Tif con compresión en el modo LZV para evitar pérdidas de calidad, aunque también podemos manejar ficheros propios de Photoshop con las capas acopladas, Eps, etc. No son muy recomendableslos formatos Jpg, Gif, y otros de corte similar, porque sus algoritmos de compresión limitan el espacio de color y pueden suponer apreciables pérdidas de calidad.
Es posible partir de formatos Raw, pero conviene aclarar que siempre reproducimos "artes finales" y, aunque podamos hacer recomendaciones técnicas, los precios no incluyen el manipulado de los originales.
El tamaño de los ficheros no es un problema, habitualmente nos movemos con imágenes de tamaños muy grandes, hasta 2 Gb. No existe ninguna restricción para el empleo de virados, efectos con tintas planas, o cualquier otro tipo de tratamiento de color, que será reproducido con gran fidelidad. Si el trabajo lo requiere, recomendamos comentarlo antes de realizar el encargo.
Las reproducciones de calidad óptima se obtienen a partir de ficheros originales en RGB con un mínimo de 240 ppi a tamaño real y de preferencia a 16 bits de profundidad de color. Si se dispone de un original de menor resolución (la mínima deseable son 150 ppi), es posible hacer una extrapolación que mejora los resultados con la ayuda del software de procesado que manejamos, con el que se obtiene una mejor respuesta que la que se consigue con editores de imagen como Photoshop, por lo que antes de realizar un encargo, con algún problema en ese sentido, recomendamos que se nos consulte.
Empleamos únicamente papeles fotográficos de rendimiento óptimo, tratados en equipos de impresión digital de 12 cabezales, 4 de ellos destinados al Blanco y Negro para obtener una excepcional reproducción de los medios tonos.
El proceso de impresión se realiza con perfiles de color que permiten obtener para cada imagen el máximo espacio de color posible, con calibrado espectofotométrico interno en los equipos y mediciones externas de verificación para cada tipo de papel, según sea el blanco de fondo, su textura y su capacidad de reflexión de la luz, por lo que la calidad del resultado se ajusta con extraordinaria precisión a la del original a reproducir.
La mayoría de las reproducciones utilizan papel fotográfico semi-mate en bobinas de un ancho mínimo de 1 m, que en algunos soportes puede llegar hasta los 3,5 m de ancho, con longitudes de hasta 30 m. Disponemos de una amplia gama de acabados, incluidos los Baritados para Blanco y Negro, los texturizados, los papeles de acuarela, los lienzos, etc. muy indicados en las reproducciones de obra destinadas a exposiciones, según sea la visión y necesidades del autor.
Como fooacabado es posible proteger las copias fotográficas, con un encapsulado en caliente en acabados brillo o mate (que alargan de forma notable su vida y evitan la necesidad de protegerlas con un vidrio al enmarcarlas) y también es posible la aplicación y montaje sobre "cartón pluma", así como enmarcados en aluminio.